miércoles, 23 de marzo de 2011

El traje del marqués

Foto: Realmadrid.com

Calles con su nombre, cruces y medallas varias al mérito, la distinción de "amigo del nabo", carnet de socio de honor del Real Madrid... incluso ha sido nombrado marqués por Su Majestad el Rey. Todo esto ha conseguido Vicente del Bosque desde que España se impuso este verano en el Mundial celebrado en Sudáfrica. Bueno, esto y una especie de "inmunidad diplomática" que prohíbe a nadie en la prensa española criticar lo más mínimo a su persona o el juego del equipo que dirige.

Del Bosque es una figura mitificada desde hace años por amplios sectores del madridismo. Ex-jugador de una de las épocas en las que el club forjó su carácter, su trabajo en la cantera merengue resultó del agrado de presidentes y aficionados. Era un buen conocedor de las categorías inferiores y si me dan a elegir entre la ruinosa gestión actual de "La Fábrica" (hace años que no damos un jugador que no sea un pechofrío), pese a la última racha positiva de resultados del Castilla, me quedo con su etapa. Entonces sacamos poco de allí, pero algo sacamos.

Hasta ahí, poco que objetar.

Don Vicente se hizo cargo del primer equipo del Real Madrid en la convulsa temporada 1999/2000, en principio, al igual que ocasiones anteriores, de forma temporal tras la destitución de John Benjamin Toshack. Las cosas le salieron a pedir de boca al salmantino, que pese a no poder evitar el desastre en liga (5º puesto), dirigió al equipo en la consecución de su 8ª Copa de Europa, tras imponerse por 3-0 al Valencia en París.

A partir de entonces, lo que ya conocemos todos: 3 temporadas más al frente de nuestro equipo, en las que la llegada de Florentino Pérez trasladó al club a una nueva dimensión. El Madrid volvió a ser el referente mundial y en él jugaron los mejores jugadores del momento: Figo, Zidane, Roberto Carlos, el mejor Raúl, un Casillas que apuntaba maneras... dos Ligas, una Copa de Europa (la mejor que yo le he visto al Real Madrid en todos estos años) y dos Supercopas (una de España y otra de Europa) se añadieron al palmarés del técnico.

Todo el mundo alababa el gran papel secundario de Del Bosque, su capacidad para gestionar un vestuario con tanta estrella, pero la realidad fue distinta. El Madrid puso a su disposición uno de las mejores plantillas de su historia, quizás la más brillante tras la de las 5 Copas de Europa seguidas que lideró Di Stéfano, pero Vicente fue incapaz de lograr que consiguiera dos grandes títulos (no ya el triplete) en la misma temporada. Para el potencial que teníamos, a mi se me supo a poco lo logrado. Desde las páginas de los periódicos se añora esa etapa pero nadie recuerda ya la eliminación de la Copa en primera ronda a manos del Toledo en 2001, la pérdida de la Copa Intercontinental de 2000 ante Boca o la dolorosa derrota en la final de la Copa del Rey en nuestro propio estadio el día de nuestro Centenario ante el Deportivo. Por no hablar de algunos partidos ligueros en los que, francamente, no se dio la talla ante rivales de mucho menor calado.

Eso fue lo que motivó a Florentino a deshacerse de él en 2003. El trabajo no había sido del todo malo, pero hacía falta buscar a alguien que llevara al Real a una nueva etapa en la que fuera todavía más serio. La idea era buena, pero la ejecución fue nefasta. A la elección del señor que repartía los petos en el Manchester para el banquillo se le unió una plantilla descompensada, que encima llegó sin fuerzas al tramo final de la temporada, y se fue todo al traste. Y los años posteriores, un poco más de lo mismo.

Los medios, amiguísima de Del Bosque por su tendencia a dar entrevistas para tenerlos contentos y evitar que en los momentos duros se atacase a su figura, disfrutaron como un gorrino en un lodazal recriminándole a Florentino el supuesto error. Del fracaso del compañero Vicente en su primera aventura como entrenador alejado del abrigo de la gran teta blanca, que se saldó con un prematuro despido en el Besiktas turco, ni una palabra.

¿Se atrevió alguien a decir que sin los mejores jugadores del planeta a sus órdenes, Sir Vicente del Bosque no era tan buen técnico? ¿alguien reparó en que Luis Aragonés dejó en sus manos en 2008 un equipo formado por la mejor generación de futbolistas que ha dado España en muchísimos años? Todos conocemos la respuesta.

El juego de España en el Mundial distó bastante de la rapidez de combinación y ataque mostrada en la Eurocopa de Austria y Suiza, fue bastante más lento y ramplón. Yo celebré como el que más que el equipo nacional de mi país ganara el título de la manera que fuera (bastantes decepciones me había llevado ya), pero a la vez no entiendo como se ha hecho de esa Selección bandera de un estilo de juego de toque y verticalidad que no se manifestó en casi ningún momento del campeonato.

Esta incapacidad para ver los defectos del marqués, un mal muy arraigado por desgracia en este país, acabará perjudicando al equipo. La ausencia de crítica constructiva hace tender al relajamiento general y nos encontraremos el día menos pensado con un batacazo importante. De hecho solo hay que ver lo que está costándole a España encontrar motivación en sus partidos posteriores a la victoria mundialista. Aunque si los seleccionados miran al banquillo y con 4-1 en contra ven a un tipo "tranquilo" incrustado en su asiento en vez de alguien que se mueva y dé órdenes...

domingo, 20 de marzo de 2011

Otra vez, y van...

Foto: Corazonblanco.com

Lo intento, de verdad que lo intento. Pero me es imposible. Le hemos ganado tantas veces al Atlético después de oírles soltar bravuconadas durante toda la semana que no puedo tomarme un partido contra ellos en serio. Una vez más ganamos en el Calderón en un partido que tuvo de salsa los cinco minutos de incertidumbre final, debidos al lógico cansancio madridista tras el esfuerzo del miércoles. Antes habíamos dominado con tranquilidad el partido con un gol del enrachado Benzema (esos arranques a lo Ronaldo -el gordo- son mi perdición) y otro del no menos sobresaliente Özil, que demostró que De Gea tiene últimamente la cabeza en otra parte (si es dónde yo imagino, se le perdona, je je). A Casillas, al que considero un gran portero pero no puedo evitar encontrarle siempre algún fallo, lo vi esta vez muy seguro. No dejó ningún balón rechazado a los pies de los delanteros rivales como nos tiene acostumbrados en los últimos tiempos y le salvó un mano a mano, su especialidad, al Kun. Solo la recaída de Cristiano empañó un poco el día, pero con un poco de suerte se tira 10 días de descanso en Portugal y vuelve hecho un toro. Lección aprendida, no debe forzar.

Cuatro veces hemos batido ya a los colchoneros este año y van ya para 12 años si superarnos en partido oficial. Eso escuece y se notó bastante en el coliseo del Manzanares, con las ya clásicas faltas de respeto a Cristiano y Mourinho e incluso insultos comparando a Marcelo con un simio. Soy de los que piensa que esto son cosas del fútbol (bueno, lo de Marcelo es ya de mal gusto y sancionable), por lo que no hay que darle mayor importancia. Pero las cosas claras y el chocolate espeso. Si Cristiano y Mourinho tienen que aguantar el chaparrón durante dos horas, de ningún modo se les puede calificar de "provocadores" por echarle en cara su nefasta actitud a los hinchas, como han intentado muchos periodistas. Ni mucho menos se puede decir tampoco, como el sábado noche en La Sexta, que la del Atlético es "la mejor hinchada de España". Ya, claro. El racismo y los insultos se obvian si conviene con tal de ir contra el Madrid. Es una afición tan buena o tan mala como las demás, mal que les pese. Y bastante pipera.

Afrontamos ahora una aburrida semana gracias a los siempre oportunos parones de selecciones con los que nos obsequian de tanto en cuando UEFA y FIFA para que las federaciones puedan hacer caja. España tiene dos superpartidos frente a los potentes combinados de Chequia y Lituania, en los que veremos si Del Bosque se ha cargado al fin el equipo del cambio iniciado por Luis Aragonés o si además de recibir condecoraciones de amigo del nabo es capaz de mantener el tinglado en pie. Aprovecharé estos días para haceros llegar mi opinión acerca de nuestro amigo el Marqués.

Recemos a Santiago (Bernabéu) para que no se lesione ninguno de nuestros chicos a lo largo de estos 10 días desparramados por el globo.

viernes, 18 de marzo de 2011

Sobredosis

Foto: Elpais.com

Nada más lejos de mi intención que intentar recordar a algunos que el gran gurú del fútbol moderno, ese dechado de humildad y ejemplo a seguir para los niños que es nuestro Pep ,tuvo sus problemas con el dopaje en su etapa en Italia. Para suerte y descanso de todos los que hoy gozamos de sus exhibiciones de saber estar, estas acusaciones quedaron sin condena en el plano penal por una habilidosa defensa que consiguió explotar al máximo todos los resquicios legales en su favor. Pero en el plano deportivo la sanción existió, como existió el positivo por nandrolona. Las cosas como son.

Insisto en que el título de esta entrada no tenía como objetivo, de ningún modo, entrar en ese tipo de polémicas. Yo solo lo aclaro. A lo que me refiero con lo de sobredosis es a lo que nos podemos encontrar en los próximos meses por culpa de los caprichos del bombo europeo y la brillante organización de la LFP, siempre tan previsora.

La suerte ha querido que el rival del Real Madrid en los cuartos de final de la Copa de Europa sea el Tottenham Hotspur británico. Un conjunto peleón, con jugadores a seguir como Gareth Bale, nuestro ex Van der Vaart o el espigado Crouch, un futbolista que siempre me ha llamado la atención porque suele ser tildado de fallón y poco hábil, pero ha conseguido desempeñar papeles importantes en equipos punteros de la Premier como el Liverpool en su día o los propios Spurs ahora. El único precedente de enfrentamiento entre ambos se remonta a una eliminatoria de Copa de la UEFA de mediados de los 80 que acabó con victoria madridista.

El Tottenham no dará su brazo a torcer con facilidad, esto es la Champions. Tampoco lo hizo el Lyon. Pero de ahí a echarnos las manos a la cabeza hay un trecho. Si le echamos las ganas que hay que echarle, pasaremos sin problemas por mucho que la vuelta sea en Londres.

El caso es que si nos clasificamos y el Barcelona hiciera lo propio contra el Shaktar Donetsk (por mucha revelación que sea y las dificultades que presenta un desplazamiento largo, en el fondo en el Camp Nou están dando palmas con las orejas de contentos), nos encontraríamos con 4 partidos contra el enemigo en menos de tres semanas. Si se hace insoportable y larguísimos los días escuchando todas las chorradas que la prensa suelta en la semana previa a un enfrentamiento entre los dos grandes del fútbol español. ¡Imaginad todo eso multiplicado por cuatro y con un título o dos en juego! Terrorífico. Si Punto Pelota hizo una vez un programa de 24 horas hablando exclusivamente de un Real Madrid-Barcelona, tras tantos en tan poco tiempo sería muy probable que a Pedrerol y su cuadrilla de los horrores los tuvieran que arrancar con una espátula de sus sillas.

En la parte deportiva, pese a que me cansaría un pelín jugar siempre contra los mismos, no me produciría ningún miedo tal situación. La cuestión sería llegar mentalmente frescos. Calidad tenemos de sobras como para superar nuestros fantasmas. Simplemente es que todo el ruido que se genera te puede llegar a saturar y es mejor recibirlo más espaciado en el tiempo. Y más ahora que el equipo aún está tierno.

Algo parecido me está pasando esta temporada con los partidos contra el Atlético. Sí, tienen tensión, son entretenidos... pero 4 veces en una misma temporada para mi ya son demasiadas. Y mira que la última vez que nos ganaron Imperioso trotaba alegre por las haciendas de Gil, pero chico, todo cansa. Hoy seguramente que, jugándose en el Calderón y con solo dos días de descanso tras un partido con tanta presión (más mental que deportiva) como el del Lyon, gozarán de más oportunidades para ganarnos de una vez por todas... aunque no apostaría por ellos. Solemos salir enchufados siempre a ese estadio, casi más que cuando jugamos derbis en el Bernabéu, y no creo que esta sea una excepción.

jueves, 17 de marzo de 2011

LQDM

La clasificación para cuartos de final debería ser un hecho rutinario para el Real Madrid y por lo tanto como madridistas de bien deberíamos estar avergonzados de festejar el pase en sí (otra cosa es la legítima alegría por una victoria que rompe definitivamente con una época llena de mediocridad para reemplazarla por otra llena de ilusión). Pero Nuestro Señor siempre ha tenido predilección por los chicos de blanco y ha decidido, en su magnífico plan, sembrar España y buena parte del mundo de tabernas irlandesas donde se celebrará el día de San Patricio con inusitada devoción. De este modo, merengues todos, cojamos sin pudor la cogorza del siglo esta noche, puesto en medio de este fervor "religioso", nadie notará que a nosotros lo que de verdad nos alegra el corazón es lo que sucedió anoche y no la cerveza. Bueno, quizás a la cuarta o quinta pinta esto no sea ya tan cierto...

Todo este desparrame, a parte de al Todopoderoso, se lo debemos al hombre que ha tenido que venir de ganarlo todo con el Inter a enseñarnos el verdadero significado de ser madridista. Al tipo que ha demostrado que, de una vez por todas el Real Madrid se ha cansado de que lo pisoteen día tras día, de poner siempre la otra mejilla. Nada tiene que ver el señorío con dejarse masacrar. Al entrenador capaz de lidiar con los que le ponen palos en las ruedas dentro y fuera del club y de sacar, por fin, lo mejor de Karim Benzema. José Mourinho, señores. Si le dejamos puede marcar un estilo de hacer las cosas en el club (deportiva e institucionalmente) tan importante para el siglo XXI en el Madrid como lo ha sido el iniciado por Santiago Bernabéu hasta nuestros días.

Hagamos caso a Florentino, que por fin ha dejado a un lado sus reticencias a inmiscuirse en lo relativo a la parte deportiva que parecía presentar esta temporada y se decidió, tras quitarle el polvo, a hacer de Mourinho el depositario del cetro de los auténticos valores del madridismo. En definitiva hizo del LQDM (Lo Que Diga Mourinho), el nuevo lema del club. Y en mejor manos no podía haber dejado un proyecto que estoy seguro que trascenderá mucho más allá de los 4 años de contrato del portugués.

Esta expresión para mostrar plena adhesión a los métodos de Mou pase lo que pase, fue acuñada en Fans del Real Madrid el primer y mayor blog dedicado al Real Madrid de toda la red. Entre sus contertulios habituales se encuentra la flor y nata del madridismo inteligente, y es que este blog dirigido por nuestro amigo El Socio es un auténtico think tank de seguidores de nuestro club. No exagero, os recomiendo pasaros e introduciros en su fascinante mundillo, con comentaristas clásicos excelentes, bufones desternillantes y trolls entrañables. Es una página que huye de lo políticamente correcto y no deja indiferente a nadie.

Precisamente en la tienda en línea de Fans del Real Madrid están disponibles camisetas como las que podéis apreciar en la fotografía, con la efigie de Mou acompañada del consabido LQDM. Una camiseta que, depende de donde la lleves, te hará ser el centro de atención y no siempre para bien (a veces, incluso entre supuestos "madridistas"). Su precio es de 15 euros y existe variedad de tallas y colores. También están a la venta modelos con imágenes relativas a Alfredo Di Stéfano en su apogeo como jugador del Madrid o a una de las figuras del partido de ayer, el brasileño Marcelo.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Soltamos un buen lastre

Foto: Realmadrid.com

Me siento... cómo explicarlo... ¿alguna vez habéis comido algo poco fiable a altas horas de la mañana mezclándolo en vuestro estómago con una buena carga de bebidas espirituosas? Pues yo me encuentro ahora mismo como el que acaba de dejar que todo fluya tras media hora o más de aguantarse en el trayecto a casa. Perdón por el símil escatológico, pero es el más fiel a la situación.

Y no es para menos. Esta victoria ha librado al Real Madrid de una pesada carga. Desde Florentino hasta el último hincha, pasando por Mou y los chicos, todos los merengues han sentido un tremendo alivio cuando Ángel Di María ha colocado el 3-0 con una precisa vaselina ante la que nada pudo hacer el guardameta francés. Eran ya demasiados años de frustraciones y proyectos precipitados o directamente casposos como el de Calderón. Era ya hora de dejarse de estúpidas "maldiciones" impropias de un club a la altura del nuestro. No era de recibo no haberle devuelto nunca al OL los malos ratos que nos ha hecho pasar.

Pero estaba escrito que hoy todas estas historias iban a pasar a mejor vida para abrir una nueva etapa de firmeza institucional (tal y como expliqué días atrás) y ilusión, mucha ilusión en lo deportivo. Nos hemos clasificado tras una mala racha que duraba ya algunas temporadas y este equipo del Real Madrid que poco tiene que ver con el del primer año que caímos en octavos, se encuentra ante un panorama totalmente nuevo: estamos otra vez en la élite europea, compitiendo de tú a tú con auténticos equipazos y lo hacemos sin ningún temor. Nos sabemos un equipo en construcción cuya principal premisa debe ser el trabajo y marcarse las cosas a largo plazo, pero a la vez no creemos que tengamos nada que envidiar, visto lo visto, a Manchester, Inter, Chelsea o Barcelona, por decir algunos de los equipos que entrarán en el sorteo de cuartos de final. Quizá sea el descaro de la juventud que caracteriza a esta plantilla o puede que la razón esté relacionada con los métodos de Mourinho, pero parece claro que nos adentramos en una etapa divertida de la competición, sin la presión que hemos tenido en esta eliminatoria. El objetivo de esta temporada era mejorar la anterior y se ha conseguido, todo lo que venga además, será un premio a la dedicación de los futbolistas y un motivo, como ya hemos dicho, de ilusión.

En cuanto al partido, decir que pese a ciertas fases de desconcierto en el primer tiempo y en el segundo (hay que eliminar esas lagunas de concentración) ha sido más que notable. Me ha encantado la velocidad y la precisión de la combinación en el ataque, de la que el gol de Marcelo es un claro ejemplo. El brasileño ha sido una de las grandes figuras del partido, consiguiendo que el tanto coronara su excelente labor en defensa y ataque. Quizás eché de menos más a Xabi Alonso, aunque eso es más mérito del Olympique y su centro del campo, pero tampoco estuvo excesivamente mal. Özil, como siempre, grande. Un regalo para el público del Bernabéu el poder verlo jugar.

Benzema fue el máximo exponente de la velocidad arriba, y se marcó un partidazo y un buen e importante gol (cuya celebración no reprimió ante el club que fue su casa, buen detalle, con no festejar el de Lyon hubo bastante) en lo que está dejando ya de ser noticia en Chamartín para ser pura rutina. Y pensar que hubo quién dudó no ya de su actitud, sino de su calidad... que país. Lo mismo con Cristiano, nadie reparó en que salía de una lesión y que era normal que tuviera algún fallo, aunque fue como siempre un dechado de entrega, voluntad y participó de manera decisiva en el primer tanto.

Si me preguntan ahora que rival deseo para la siguiente ronda, diría que me da bastante igual. Si el equipo tiene la mitad de las ganas de hacer algo grande que yo después de esta gran noche y el público de ir aumentando cada vez más la buena predisposición (dentro de lo que cabe) a animar exhibida hoy, no tengo preferencias, estaremos en condiciones de superar a cualquiera. No me da miedo nadie. Quitarle las caretas a los falsos madridistas con un enfrentamiento con el Schalke 04 de Raúl no estaría nada mal... pero si no nos tocan los alemanes, me decantaría mejor por uno de los grandes. Para ser campeones de Europa hay que ganar a los mejores.

Y vosotros, ¿a quién queréis para cuartos?

martes, 15 de marzo de 2011

Hoy somos 12

Foto: Realmadrid.com

No tengo mucho que decir, los nervios y la tensión se han apoderado de mí. Probablemente este sea uno de los peores artículos que jamás podréis leer en "Mi bufanda" pero es que... llegó el gran día. EL DÍA. Así, en mayúsculas. Habrá finales esta temporada (una ya seguro), partidos en los que nos jugaremos el ser o no ser en la Liga... pero todo se ve diminuto al lado de la importancia del partido de hoy. Ya comenté el porqué, ya dije que una victoria significará mucho más que pasar de ronda.

Llevamos desde el domingo por la noche sin que apenas se haya hablado del partido por la polémica del dopaje y otros temas. Lejos de haber despistado a los jugadores, yo creo que eso los ha relajado. Dos días en los que la tormenta, al contrario de lo que sucede habitualmente con esta prensa, ha estado lejos de Valdebebas.

En Realmadrid.com y Real Madrid TV el club ha lanzado una campaña para que el público que asista al Bernabéu lo haga para algo más que comer pipas. Pero el madridismo parece ya bastante motivado (¡gracias a Dios! ¡no soy el único que está histérico!) y ha iniciado una campaña paralela en la red social Twitter con el uso de la etiqueta #hoysomos12, en clara alusión al papel activo que quieren asumir los hinchas blancos en el partido frente al Olympique de Lyon. Este humilde (no veas lo raro que se me hace utilizar esta palabra, me siento... sucio) blog ya se ha adherido a ella.

Es un detalle sin más importancia, sí, pero creo que es un ejemplo de como los merengues de todo el mundo, los que que no tenemos la suerte de ocupar un asiento del Santiago Bernabéu a las 20:45, intentaremos transmitirle al equipo desde el lugar en el que estemos viendo o escuchando el partido. A los privilegiados que acudan al estadio solo les pido que se den cuenta de que lo son, y que cualquiera de nosotros mataría por estar en su sitio. Así que a esforzarse un poco y dejarse la garganta, aunque sea por una vez.

Al igual que el club, yo también aprovecho para hacer una llamada a los visitantes de "Mi Bufanda" para que como madridistas me comentéis como vivís las horas previas a este momento decisivo para el club.

¡Arrrgh, menudos nervios! Tic, tac, tic, tac...

lunes, 14 de marzo de 2011

Unas risas

Foto: Catalunyapress.cat

Ahora resulta que la culpable de todo es esa "fuente misteriosa procedente de las altas instancias del Real Madrid" la que tiene la culpa de todo el embrollo, que Juan Antonio Alcalá es solo un humilde mensajero que se está llevando todos los palos. Ya. ¿Si la jugada le hubiera salido bien y el club hubiera refrendado su historia, también se quitaría méritos? Este señor, muy en la línea de su anterior grupo mediático, lo que ha hecho siempre es vivir de polemizar entorno al Real Madrid y con este tema del dopaje lo ha querido hacer. Igual que todo el gremio periodístico (no falla, cuando uno de ellos yerra miserablemente hacen todos piña y se protegen unos a otros antes que reconocer honradamente el error) se permite el lujo de dudar de nuestro club, que se ha limitado a ver como se sucedían los acontecimientos, yo me lo permito (y seguro que buena parte del madridismo) de dudar de este señor, que por quitarle al Madrid le quitaba hasta espectadores asistentes en el estadio en su época radiando a pie de campo en el Bernabéu.

Por un lado, está bien que el Madrid se haya limitado a ver como se desarrollan los acontecimientos durante la jornada con una sonrisa pícara en la boca. El nerviosismo surgido en Barcelona ha sido muy pero que muy divertido. Un simple rumor corrido por los medios de comunicación ha servido para notar que hay algo que no cuadra en la el país de los superhombres humildes. Si no hay nada que ocultar... ¿por qué el Barcelona simplemente no ha dicho que él también está a favor de la intensificación de la lucha contra el dopaje? ¿a caso no sería ese un claro beneficio para la limpieza de la competición? Recordemos que la teoría Alcalá indicaba que lo que el Real Madrid pretendía era eso, elevar una propuesta a la RFEF consistente en incrementar y mejorar los controles antidopaje en el fútbol español y protestar por la presencia de "médicos sospechosos" en determinados clubes, sin especificar cuales. Perfectamente podía referirse al reciente desembarco en el Universidad de Las Palmas de Eufemiano Fuentes, el conocido doctor implicado en la Operación Puerto de las autoridades contra el consumo de sustancias prohibidas en el ciclismo español. ¿O es que a caso a los azulgranas les cuesta tragar la saliva cuando se investiga el turbio pasado del doctor Segura? Lo de meter al Valencia si que lleva al 100% el sello made in prensa. Con toda la mala intención del mundo se ha buscado el enfrentamiento del Madrid con los anfitriones de la próxima final de la Copa del Rey. De hecho, fuentes valencianistas ya han confirmado que desde Chamartín les han desmentido la información.

Mi punto de vista es que estando el Real Madrid como está en contra del dopaje, debería hacer público un comunicado instando a la RFEF a mejorar su política en este aspecto, si bien perderíamos el placer de hacer el juego de palabras con el lema de la Cope y colocar a Alcalá "donde se merece estar", en la calle. Sin nombrar a ningún club. Solo pidiendo una mejora de las ridículas condiciones actuales, algo que es de justicia. Pero bueno, si no se hace tampoco pasa nada. No me creo que con el sentido gremial existente en su profesión Joselito sea despedido, pero ya nos habrá hecho el trabajo sucio. Ha agitado el tema y hemos visto miedos que dejan a las claras que no es todo tan bonito como lo pintan. ¿El precio que hemos pagado? Eso que tanto gusta a los periodistas: darnos palos y acusarnos de haber urdido una conspiración judeomasónica contra el equipo del pueblo. Esta vez probablemente sin haber dicho una sola palabra, pero en definitiva, nada que no hayamos visto antes ni que deba preocuparnos en demasía. Como dice el gran madridista Julio Iglesias... la vida sigue igual.