miércoles, 9 de marzo de 2011

Menos besitos y más Benitos

Foto: Foroelmito.com

¿De veras es necesario tener que escuchar el discursito de algunos cuando vencen, que no tienen suficiente con ganar sino que encima te obligan a alabarlos bajo pena de ser tachado de necio que se niega a ver la realidad? Bueno, que se niega a ver su realidad, se entiende.

Hubo una época, de la que yo sólo viví los estertores, en la que el fútbol era fútbol y los centrales lucían un poblado bigote. En lugar de tratar de imponer una filosofía de vida, una cosmovisión, los equipos se limitaban a salir al césped y romperse la cara por ganar.

Uno de los máximos exponentes de ese fútbol, en el que el Real Madrid forjó buena parte de su leyenda, es Goyo Benito, que lideró la zaga del primer equipo blanco desde 1969 a 1982. Con decir que su apodo era "Hacha Brava" quién no lo conozca puede hacerse una idea de que muy amigo de los delanteros rivales no era. Se dice que Biri Biri, reputado atacante sevillista de raza negra en la década de los 70, tras enfrentarse a él durante buena parte del partido y llevarse como recuerdo una colección de golpes marca de la casa, se dirigió a él diciendo algo así como "no me pegue usted más, señor Benito".

Pero si había unos partidos en los que Benito demostraba de lleno toda su profesionalidad y su furia estos eran los que el Madrid disputaba contra sus eternos rivales, Atlético de Madrid y Barcelona. En estos conjuntos Benito tenía muchos compañeros con los que había jugado en la Selección Española, pero el día del partido don Gregorio no conocía ni a su padre. Si había que repartir se repartía igual o más, para que quedara claro que no se andaba con sentimentalismos.

En los instantes previos del Barcelona-Real Madrid de este año en el Camp Nou, Casillas y Ramos (¡capitanes del equipo, ojo!) repartieron besitos y arrumacos entre Puyol, Piqué, Xavi y los demás amigos con los que vivieron el éxito de España en el pasado Mundial. Esos mismos que después no desperdiciarían la más mínima oportunidad para humillarles (recordemos la tangana final que acabó con la expulsión del sevillano). Es como si esta gente, a los que muchos merengues y por descontado la prensa tratan como guardianes de la auténtica esencia del madridismo por el mero hecho de ser españoles, hubiera vomitado sobre la memoria de todo el trabajo, la sangre y el sudor que Benito y gente como él entregaron al Real Madrid. ¿Cómo diablos vas a entrar con la fuerza necesaria a un tipo con el que dos minutos antes te estabas besando?

Ese valor de la competitividad por encima de todo, de que el único amigo es el que lleva tu misma camiseta, ese es el que debería conservarse. Cualquier concesión es una invitación a que los contrincantes te claven un puñal por la espalda. Nuestros valores no han comprendido nunca el ceder ni un milímetro de terreno al contrario. Tampoco han entendido nunca de tragar cada día con ataques y mentiras interesadas. Ni de pedir perdón por ser madridista.

Tenemos una magnífica y solidaria fundación que realiza actividades dignas de elogio en favor de discapacitados, personas en riesgo de exclusión social, los niños del tercer mundo... El trato que recibe cualquier equipo y afición (incluso las que peor nos caen) que visita el Bernabéu, donde todo el mundo puede ver con tranquilidad un partido de fútbol y nadie pega a hinchas ni rompe lunas de autobuses, es difícil de encontrar en cualquier otro campo de Primera cuando nosotros vamos de visitantes. Todo eso y mucho más demuestra lo grandes y buenos que somos. Dejemos las lecciones morales para estos ámbitos y permitamos que directivos, cuerpo técnico y plantilla repelan los ataques contra el Real Madrid con la dureza que requiera cada situación.

P.D.: Antes lo digo y antes empieza a salir a la luz... reportaje en Marca sobre la escasa rigurosidad de los controles antidopaje en el fútbol de nuestro país.

6 comentarios:

  1. Suscribo todo lo que has dicho, incluida la PD.

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  2. Totalmente de acuerdo. Al rival ni agua!
    Da grima ver como en el túnel de vestuarios se abrazan y se desean suerte, cuando la competitividad debería empezar antes de subir al autobús.

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  3. Entradque suscribo al 100%. Yo por mi edad recuerdo a los Benito, Juanito y compañía, no darle ni agua al rival. Ahora estamos en una época de buenismo/mariconismo con besitos, caricias y carantoñas. Y nuestros dos capitanes son el máximo exponente de ese agilipollamiento.

    Perdón por el vocabulario, pero estas cosas me sacan de quicio.

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  4. Es que no es para menos, Dani, no es para menos.

    Yo no hablo de calentar los partidos (de eso ya se encarga la prensa descontextualizando todo lo que se pueda descontextualizar). Por mi que de los rivales no hablen ni lo más mínimo. Pero que una vez dentro del terreno de juego, aunque tu compañero de equipo te haya quitado a la novia y el rival sea tu hermano, seas capaz de "matar" por el que lucha en tu mismo bando.

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  5. Es que ademas estoy seguro de que los besitos era una trampa premeditada: los jugadores, tensos tras haber visto como rompian a pedradas los cristales del autobus se relajan con lo de los besitos y caudno desde el pitido inicialm los del Barcelona van a por la yugular no estan ptreparados a ello empiezan a fallar y a hundirse.

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  6. Pero lo de los besos y abrazos no es lo peor, recuerdo haber visto un vídeo del túnel de vestuarios en el que Xabi Alonso grita algo así como: "Sin palos, eh? Sin palos!!". Al fondo se veían las sonrisillas de los culés...

    Si hubiese un Juanito, un Goyo Benito allí se los comen vivos. A los pequeñines del barça y a los besucones del Madrid.

    Por algo antes había verjas en los túneles de vestuarias separando a los futbolistas hasta que entraban al campo...

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