jueves, 31 de marzo de 2011

VIP

Foto: Hacemeclick.com

Me da pereza hacer una previa del Real Madrid-Sporting de este sábado. Respeto a los asturianos (no tanto a su entrenador), que nos dieron bastante guerra en Gijón, pero veo que incluso las bajas de Benzema, Cristiano, Alonso y compañía pueden ser un acicate para que sus compañeros menos habituales intenten agradar a Mou y ganarse la condición de 12º hombre en lo que queda de temporada. De todos modos vuelve a ser uno de aquellos partidos en la que nuestro mayor reto será motivarnos y evitar que la cabeza se nos vaya al martes y el Tottenham.

De mi falta de ganas de afrontar envites de poca enjundia tiene buena parte de culpa el baloncesto, que me ha absorbido como hace tiempo que no recordaba en estos últimos quince días y todavía sigue rondándome por la cabeza. El Madrid no consiguió ganar el cuarto partido en la capital del Turia y deberá esperar al jueves en la Caja Mágica para tratar de sellar el billete para la soñada Final Four de Barcelona. Un error infantil en la última jugada del tercer cuarto, unido a una torrija monumental en la totalidad del último acabó con nuestras aspiraciones de dar por finiquitada la eliminatoria por la vía rápida.

El papel de la afición madridista en ese 5º partido será determinante. Más que nunca el hincha merengue debe ir al pabellón dispuesto a que sus gritos sean el impulso que haga a los jugadores blancos más rápidos, altos y fuertes que los naranjas. Me vienen a la memoria imágenes de la otras veces que afrontamos este tipo de partidos europeos de nivel en casa, como los de la Copa ULEB 2006/2007, con más de 14.000 almas llevándonos en volandas a la final. Pero claro está, eso era en Vistalegre, un pabellón que, pese a ser en realidad una plaza de toros, logró crear una comunión inigualable entre aficionados y equipo.

La Caja Mágica es otra historia. Florentino pensó que estaría bien cuidar las relaciones con el Ayuntamiento de Madrid trasladándonos a esta pista de tenis que, tras la no adjudicación de los Juegos Olímpicos a la capital española, había quedado en desuso durante muchos meses. Pero, francamente, ahí pecamos de pardillos. Mientras que Estudiantes se fue a jugar buena parte de sus partidos al Palacio de los Deportes de la Comunidad (una colosal y recién remodelada instalación) y el infrautilizado Telefónica Arena pasa sus días entre conciertos y eventos varios, nosotros nos fuimos a quedar con una recinto pensado para todo menos para los deportes de equipo. Esa conexión grada-equipo es bastante difícil, pese a que la capacidad y sonoridad del pabellón he leído que no son del todo malas. La culpa la tienen los palcos VIP. Pensados para el lucimiento del famoseo que frecuenta las canchas de tenis, están ubicados en la zona más cercana a la pista. Casi siempre se encuentran vacíos (se ve que el baloncesto no tiene tanto glamour), pero a punto han estado de desplazar al grupo de animación más ruidoso del básket del Real Madrid, los Berserkers, a bloques de asientos más lejanos. Hubo que eliminar los palcos de detrás de una de las canastas para que pudieran situarse allí y desplegar sus mosaicos y coreografías durante los partidos, aunque ni que decir cabe que están muy molestos con el cambio de cancha y desearían mudarse de la Caja Mágica (para muchos, Caja Trágica) cuanto antes.

En el Bernabéu ese problema estuvo bastante contenido, puesto que los palcos vips son de auténtico lujo y evitan que de ningún modo sus usuarios entren en contacto con la plebe, cristal mediante. Mejor, así todos contentos: los que se los pueden permitir comiéndose tranquilamente sus canapés, el club con el dinerito en el bolsillo, y el hincha que quiere animar quitándose de en medio a gente que poco interés en el partido. Otro cosa son los famoso boxes que hay sobre los banquillos, aunque bien mirado, para lo que animan los mascapipas de ese sector, tampoco se pierde gran cosa. También quisiera que en el partido de mañana os fijaseis en un pequeño sector existente en uno de los córners del fondo sur, tirando hacia el lateral, en el que los asientos están reservados con unas fundas. El cátering que les dan debe ser muy bueno, puesto que no hay ni una vez que estén todos en sus asientos en el primer minuto de la segunda parte.

No pido que nuestros estadios sean como el OAKA, pero la verdad es que uno siente sana envidia. Por mucho que se dieran todas las facilidades, no lograríamos ni una décima parte de ese ambientazo, pero si que es cierto que poniendo trabas y fijándonos sólo en el dinero (más cuando los ingresos en concepto de entradas cada vez tienen menos peso en el conjunto del total de los que recauda el club), podemos acabar siendo un espectáculo para pijos y dinosaurios.

4 comentarios:

  1. Hombre Preciado, insulto a MOU, porque el portugues le calento. Pasando de polemica ... Gran partido el que veremos mañana, seguro. Saludso!

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  2. Mou se limitó a poner sobre la mesa algo que suele suceder con algunos equipos y al final se vio que no iba muy desencaminado, ya que el Sporting sacó hasta al portero suplente. Eso no justifica el insulto.

    En fin, es algo que ya pasó y no hay que darle más vueltas.

    A ver si vemos un buen partido. Si los menos habituales del Madrid quieren dar un golpe sobre la mesa lo habrá, porque el Sporting, dentro de sus posibilidades, me imagino que venderá cara su derrota.

    Un saludo.

    PD: ya he votado en lo de tus premios.

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  3. El dinero que nos llega por los palcos Vips financian los fichajes, pero, ¿hasta que punto?
    La Caja Mágica no es tan mágica, y Vistalegre era genial en todos los aspectos(los bares de alrededor y sus tapas eran una excusa para ver el baloncesto).
    Lamentablemente la aficiones de Malaga o Valencia, no es que sean mejores, es que simplemente son las de hace 20 años, los pabellones están hechos para que la afición anime al equipo y no se limite a ver el partido como si fuera la televisión.
    Lo que necesitamos de verdad es que el próximo partido se llene el pabellón hasta arriba y que todos animen al equipo como si fuera el último partido.
    No podemos faltar a esta Final Four, los madridistas nos lo merecemos después de muchos años de mierda.
    Un saludo desde realzidane.blogspot.com

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  4. Yo creo que en baloncesto los palcos financian bien poco... no creo que haya mucha gente dispuesta a dejarse los cuartos para ver al Madrid jugando con los Asignias y Blancos de Rueda de turno. En la Euroliga quizás, pero en ACB se deben contar los partidos con buena presencia con los dedos de una mano.

    Hay que asumir que el baloncesto, tal y como está estructurado hoy en Europa, es una máquina de perder dinero, así que el Real Madrid tiene que plantearse que para mantener competitiva a la sección tendrá que seguir tirando (y si se quiere estar arriba, con mayor insistencia) del dinero que sí deja el fútbol y del tema merchandising.

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